Por Pistacho

No sé si les ha pasado, pero tengo una amiga que jura que los hombres la acosan. Es extraño, porque la chica aunque no es fea, tampoco es espectacular, sin embargo ella cree que los hombres la persiguen en Internet, en su oficina, en el mall y hasta en la calle.
Particularmente, creo que exagera, tanto que a veces llega a ser gracioso, porque siempre tiene una anécdota que contar. Que un individuo la siguió hasta su casa para preguntarle su número de teléfono, que sus compañeros de oficina hablan de ella y la “jotean” a la hora de almuerzo o que en Twitter sus seguidores la saludan…pero sólo porque ella sabe que la encuentran rica.
Por Pistacho

¿Te has preguntado alguna vez qué habría pasado si no hubieses hecho tal acción que fue desencadenante para el resto de tu vida? Me explico: imagina que estás casada con un hombre maravilloso, tienes una vida perfecta, pero todo fue gracias a que tú decidiste que fuera así. Y si no hubieses hecho “tal cosa”, tal vez tu vida hubiese sido otra que ni siquiera te imaginas.
De eso trata la obra protagonizada por Katty Kowaleczko, Romeo Singer, Claudia Pérez y Mario Soto: Cancún, que en este momento se presenta en el teatro Circus Ok.
La historia se desarrolla en una cabaña en Cancún, donde dos parejas de esposos van de vacaciones. Durante la noche de carrete, Rosario (Katty Kowaleczko) confiesa a su marido Vicente (Romeo Singer) y a sus dos amigos, que hace 15 años, durante la noche en que empezaron sus noviazgos, ella se dio cuenta que su actual marido sentía cierto interés por Laura (Claudia Pérez), la amiga del matrimonio. Y por ello Rosario, cuando Vicente iba a dejar a Laura a su casa, escondió las llaves del auto para que no fuera.
Por Florence

Nunca he sido fan de Gabriela Mistral. Su poesía no me llega ni un poco, pero con sus cartas es distinto. Es como si a través de ellas pudiera conocer a la verdadera Gabriela, a la mujer enamorada, alejándose de esa tosca imagen que siempre la caracterizó. Estoy obsesionada con este libro. Necesito siempre llegar a la próxima página, como si con cada carta descubriera un secreto bien guardado. Como si nunca nadie las hubiese leído antes que yo.
Aunque es algo raro ser parte de la correspondencia ajena y leer algo que quizás jamás debió haberse publicado, no deja de ser interesante inmiscuirse en la privacidad de un ser tan enigmático, a este nivel y conocer algo más sobre la personalidad y la vida de ambas. Por ejemplo, de lo tierna que podía llegar a ser la Mistral y lo temperamental y compleja que fue Doris Dana; intimidades como que la poetisa la llamaba “hijita” (Doris era 31 años menor y le recordaba mucho a su hijo Yin); o que a veces escribía como si fuera un hombre e incluso firmaba “Siempre tuyo, Gabriela”.
Por Marita

(vía Jodi)
Quién no está de acuerdo que las tecnologías son un desastre para la vida amorosa. Hay tantas redes sociales como perfumes en Francia. Y nada peor que darte cuenta a través de éstas, que te están cagando, que no te están pescando, que te están mintiendo, etc.
Estos medios se vuelven el motivo principal de tu colon irritable, de la migraña, del mal genio. Cuando pillas algo que no te gusta, te produce un estrés o sufrimiento quizás innecesario.
Echo de menos cuando llamabas al mino que te gusta a la casa. Tenías dos opciones: estaba o no estaba. Si le importai, te devuelve el llamado, si no, no te pesca. Nada más que hacer o entender. Hoy te das cuenta que lo llamas a su celular y que no te quiere contestar. ¿Cómo? Porque twittea desde su blackberry, sube fotos a “cargas móviles” y comenta en facebook mientras lo llamas. Qué lindo. ¿Y cómo te sientes? Como el poto. Por lo menos antes tenías la esperanza que tuviera su celular en silencio o que estuviera durmiendo. Hoy, no hay espacio para dudas.
Por Marita

Anoche estuve conversando harto rato con mi prima chica sobre el niño que le gusta. Algo poco relevante, porque en su vida juvenil le van a gustar mil niños más. Mi idea es que aprenda a darle el lugar y la importancia que se merece. O sea, mínima.
Una joven promedio como ella, se va a enamorar y desenamorar 300 veces más. Sobre todo a los 22 años. Entonces, fome esa costumbre que tenemos las mujeres de ahogarnos en un vaso de agua.
La pobre sufre porque él le dice que la quiere, pero que está en una etapa en su vida en que no puede estar con nadie. Un clásico. Cuántas veces más tendrá que escuchar esta patraña mi primita antes de entender que ni siquiera las debería escuchar?
A la primera, salir corriendo. Next. Si la cosa es bien simple, esto es lo que hay. Si le gusta, bien, si no, también. Nada de enredos ni complicaciones. Nada de libros de autoayuda u otros como “Por qué los hombres aman a las cabronas”, sicólogos, películas como “He is just not that into to you”. Ni una de esas leseras van a aportar algo en tu vida más que tu olfato y criterio personal.
Por Sole

Realmente una nunca está conforme. Cuando estás soltera, en un comienzo crees que el mundo es ideal, porque tienes la libertad suficiente como para salir y estar con las personas que quieres, sin que te pongan caras feas. No obstante, te estresas todo el tiempo porque estás sola y quieres tener una pareja estable.
Y, por otro lado, cuando tienes una relación, estás feliz y compartes excelentes experiencias con tu novio, pero, con el paso del tiempo crees que pasas más rabias que cuando estabas soltera.
En fin, sea una situación o la otra, según un estudio de la Universidad de Chicago, las personas que están en pareja enfrentan menos cuadros de estrés que las solteras.
Por Agatha

vía wetpark
Por más enamorada que estés, creo que salir en todas las fotos con tu pololo es un riesgo.
A mí me pasó, con mi ex hicimos un viaje hermoso hasta Machu Pichu y claro, en la mayoría de las fotos que tomé con mi cámara salía él.
El problema es que tiempo después terminamos y cuando quise hacer un lindo álbum en facebook, definitivamente no quería ponerlo: fail.
Luego recordé que para la titulación de su hermano sus papás me insistieron demasiado en que saliera en todas las fotos, y así fue. Para su mala suerte, cuando mi ex cuñadito quiera mostrar imágenes de su titulación, tendrá que recordarme: más fail.
Quizás es rollo mío y a ellos no les moleste… pero yo soy de esas personas que cuando termina una relación, termino también con ese tipo de recuerdos. ¿Guardar fotos juntos? Forget it!
Por Pistacho

Malos entendidos, rumores y conversaciones a tu espalda. El pololeo, además de amor, pasión y compañerismo, implica conocer y adaptarse a un nuevo mundo: la familia de tu novio.
Llevarse bien con su familia es súper importante para tener siempre una buena convivencia. Pero qué pasa cuando ellos no te aceptan del todo. Y además de ello, generan una serie de rumores en contra de tu relación.
Por Magnolia

Hace poco leí un reportaje sobre 100 factores que hacen que nuestra felicidad aumente o disminuya. El tema no es nuevo pero siempre llama la atención estas especies de guías que ayudan a, técnicamente, obtener la tan anhelada felicidad. Y obvio que comencé a pensar en mi propia lista.
Según el libro “La ecuación de la felicidad”, las cosas que nos ayudan a estar más cerca de este estado son el ser optimistas, la gratitud, saber disfrutar la vida o escribir un diario. Las negativas: compararse con el resto, ser pesimista, materialista y estresado.
Por Agatha

Un típico tema de discusión es si existe la amistad entre hombres y mujeres. Yo creo que sí, siempre lo he creído, pero reconozco que varias de mis estrechas relaciones de amistad, o partieron con otras intenciones, o surgieron otras intenciones en el camino, y si lograron superar esas condiciones es amistad for real.
Tengo un mejor amigo de siempre, crecimos juntos y he conocido a todas sus pololas, pinches, amigas con ventaja y él a los míos y todo ha sido perfecto… hasta hoy.